El segmento C-SUV es el más disputado del mercado español, y dentro de él dos modelos coreanos llevan años copando los primeros puestos de matriculaciones: el Kia Sportage y el Hyundai Tucson. Comparten plataforma, motorizaciones y muchos componentes bajo la piel, pero su estrategia comercial difiere lo suficiente como para que la decisión final del comprador no sea trivial. Antes de entrar en materia, conviene aclarar que todos los precios mencionados son PVP recomendado por el fabricante, sin descuentos del concesionario, campañas puntuales ni ayudas a la compra.

Dos hermanos del Grupo Hyundai con caminos distintos

Kia y Hyundai pertenecen al mismo grupo industrial y desarrollan sus SUV compactos sobre la plataforma N3, lo que se traduce en una base mecánica común. Sin embargo, el posicionamiento comercial diverge: Kia empuja con fuerza la electrificación enchufable en el Sportage, mientras Hyundai mantiene en el Tucson una puerta de entrada más asequible con gasolina convencional. Esa diferencia marca el discurso de cada uno y, sobre todo, el ticket final.

Kia Sportage PHEV: la apuesta por la electrificación enchufable (desde ≈47.500 €)

El Kia Sportage en versión Hybrid PHEV 1.6 T-GDi 252 Drive 4×4 es el escaparate tecnológico del modelo. Combina un motor 1.6 turbo de gasolina con un sistema eléctrico que entrega 250 CV conjuntos, tracción total y caja automática. La batería de 14 kWh permite recorrer hasta 70 km en modo eléctrico puro, suficiente para el uso urbano diario sin recurrir al motor térmico.

Esa cifra de autonomía eléctrica le da la etiqueta CERO de la DGT, una ventaja diferencial frente al Tucson de acceso. El consumo homologado se desploma a 1 l/100 km en ciclo mixto WLTP (siempre que se mantenga la batería cargada), y las emisiones quedan en torno a 30 g/km de CO₂.

Potencia kW Potencia CV Velocidad máx. Autonomía eléctrica Consumo Etiqueta Combustible
≈190 kW ≈250 CV ≈190 km/h ≈70 km ≈1 l/100 km CERO PHEV

El Sportage PHEV se posiciona desde aproximadamente 47.500 €, una cifra que lo aleja del comprador generalista pero que se justifica con tracción 4×4, automático, equipamiento Drive y la fiscalidad ventajosa del enchufable (acceso a zonas de bajas emisiones, deducciones en flotas, etc.).

Hyundai Tucson
Hyundai Tucson

Hyundai Tucson 1.6 TGDi gasolina: acceso más asequible (desde ≈35.500 €)

En la otra cara está el Hyundai Tucson 1.6 TGDi 150 Klass, la puerta de entrada al modelo. Equipa el mismo bloque 1.6 turbo de gasolina, pero sin hibridación enchufable, con 150 CV, cambio manual y tracción delantera. Es una propuesta más tradicional, pensada para el comprador que prioriza precio de compra y sencillez mecánica.

El consumo homologado sube a unos 7 l/100 km y las emisiones rondan los 160 g/km, lo que le confiere la etiqueta C de la DGT. Renuncia a la fiscalidad verde, pero también a la complejidad y al coste de un sistema híbrido enchufable.

Potencia kW Potencia CV Velocidad máx. Autonomía Consumo Etiqueta Combustible
≈110 kW ≈150 CV ≈190 km/h ≈7 l/100 km C Gasolina

El Tucson Klass parte desde aproximadamente 35.500 €, lo que supone unos 12.000 € menos que el Sportage PHEV en su acceso. La diferencia es tan abultada que difícilmente se compensa por consumo en la vida útil del coche, salvo en perfiles muy específicos de uso urbano con recarga doméstica.

Equipamiento: dos niveles que no se pueden comparar directamente

Aquí está la trampa de cualquier comparativa Sportage o Tucson cuál comprar: no se enfrentan acabados equivalentes. El Sportage Drive incluye climatizador bizona, pantalla panorámica curva, cargador inalámbrico, llantas de 17", asistentes ADAS de nivel 2 y, sobre todo, el sistema PHEV con 4×4 y automático. El Tucson Klass se queda en el acabado de entrada: faros LED, pantalla de 12,3", climatizador, asistentes básicos y llantas de 17", pero sin el equipamiento premium del Drive ni la mecánica enchufable.

Para una equivalencia real habría que subir al Tucson a un acabado N Line o Maxx con motor híbrido enchufable, momento en el que la diferencia de precio frente al Sportage PHEV se reduce drásticamente y la decisión pasa a depender de gustos estéticos y detalles de equipamiento.

Tabla resumen y puntuación

Modelo Precio desde Potencia Etiqueta Consumo Equipamiento Relación precio-equipamiento Nota global /10
Kia Sportage PHEV Drive 4×4 ≈47.500 € 250 CV CERO 1 l/100 9/10 7,5/10 8,5
Hyundai Tucson 1.6 TGDi Klass ≈35.500 € 150 CV C 7 l/100 7/10 8,5/10 7,8

Veredicto: ¿cuál es el mejor SUV coreano 2024?

No hay un ganador absoluto en esta comparativa SUV coreanos. El Kia Sportage PHEV ofrece más coche, más tecnología y mejor fiscalidad, pero exige un desembolso considerablemente superior. El Hyundai Tucson en su acceso gasolina es la opción racional para quien busca un SUV compacto familiar sin grandes pretensiones tecnológicas y con un precio contenido.

Si el uso es mayoritariamente urbano y se dispone de punto de recarga en casa, el Sportage PHEV amortiza parte de su sobreprecio. Si el coche se va a usar en carretera abierta y largas distancias, el Tucson gasolina sigue siendo una compra muy sensata.

Preguntas frecuentes

¿Kia Sportage y Hyundai Tucson comparten plataforma?
Sí, ambos se construyen sobre la plataforma N3 del Grupo Hyundai y comparten motorizaciones, aunque cada marca aplica su propio diseño, ajustes de suspensión y estrategia de equipamiento.

¿Cuál tiene mejor relación precio-equipamiento de acceso?
El Hyundai Tucson 1.6 TGDi Klass, desde unos 35.500 €, ofrece la entrada más asequible al segmento con un equipamiento correcto. El Sportage PHEV juega en otra liga de precio y prestaciones.

¿Merece la pena pagar más por el Sportage PHEV frente al Tucson gasolina?
Depende del perfil de uso. Con recarga doméstica y trayectos cortos diarios, el PHEV reduce drásticamente el gasto en combustible y aporta etiqueta CERO. Sin recarga habitual, el sobrecoste no se recupera.

¿Qué etiqueta medioambiental tiene cada uno?
El Kia Sportage PHEV luce etiqueta CERO de la DGT por su autonomía eléctrica de unos 70 km. El Hyundai Tucson 1.6 TGDi gasolina porta la etiqueta C.